La vida y su conservación

Las especies son esenciales en el funcionamiento de la vida en nuestra casa que es nuestro planeta; por eso, es importante conservarlas.
Con este objetivo, tenemos que saber cómo son, cómo se organizan en comunidades y cómo interactúan en los sistemas ecológicos.
En el último siglo XX, hemos visto degradaciones ambientales enormes: muchas especies en extinción o en drástica reducción de sus poblaciones, la destrucción o alteración rápida de sus ecosistemas y cambios nunca vistos en el clima del planeta. Esta gran crisis ambiental ha coincido con la disminución de las ciencias naturales en los centros académicos de referencia.

miércoles, 7 de octubre de 2015

Edward O. Wilson; ENTREVISTA sobre hormigas, sociobiología, biodiversidad y la 6 sexta extinción




Edward Osborne Wilson (10 de junio de 1929, Birmingham) es un entomólogo y biólogo estadounidense conocido por su trabajo en evolución y sociobiología. Wilson es el gran especialista en hormigas y en su utilización de feromonas como medio de comunicación. 





Wilson es uno de los científicos de más reputación nacional e internacional. Tras obtener el bachiller en ciencias y el máster en Biología en la Universidad de Alabama (Tuscaloosa), se doctora en la Universidad de Harvard. Actualmente, Wilson es profesor honorario y conservador del museo de zoología comparada en Harvard.

El Dr. Wilson es una de las dos únicas personas que han recibido la concesión más alta en ciencias de Estados Unidos, la Medalla Nacional a la Ciencia, y el premio Pulitzer en literatura, este último en dos ocasiones.
La Real Academia Sueca, que concede el Premio Nobel le concedió al Dr. Wilson el premio Crafoord, una concesión diseñada para cubrir las áreas no cubiertas por los premios Nobel (biología, oceanografía, matemáticas, astronomía generales). Fue galardonado con el Premio Fundación BBVA Fronteras del Conocimiento 2010 en la categoría de Ecología y Biología de la Conservación por acuñar el concepto de biodiversidad y contribuir extraordinariamente a concienciar a la sociedad de su valor. 

Edward O. Wilson asegura haber tenido una época de atracción por las mariposas, otra por las serpientes, otra por los pájaros... Pero a los siete años un accidente de pesca decidió por él cuál sería su pasión definitiva. Durante una dura lucha con un sargo, el anzuelo se soltó de la boca del pez y se le clavó en el ojo derecho, en el que perdió la visión para siempre. Poco después, durante una escucha de cantos de ranas, descubrió que además era bastante duro de oído. De manera que sólo le quedaba dedicarse a aquellos animales que pudiera sostener entre sus dedos índice y pulgar. Es el mayor especialista del mundo en hormigas, padre de la Sociobiología y creador del concepto de Biodiversidad. 

La Creación, su último libro, recién publicado en España por Katz Editores, pretende dejar de un lado la polémica impulsada por los creacionistas en torno a si Dios tiene o no que ver en la evolución y firmar una alianza para frenar el deterioro del medio natural.


PREGUNTA.— ¿Por qué dirige su último libro a un reverendo?


RESPUESTA.— Con La Creación pretendo, en primer lugar, hacer llegar al mayor grupo de personas posible el mensaje de que el mundo vivo está disminuyendo debido a la acción de la Humanidad. Y, además, pretendo forjar un pacto entre la Ciencia y la Religión para tratar de solucionar el problema. En Estado Unidos, como sabes, la población religiosa es inusualmente grande y los fieles religiosos son en su mayor parte partidarios de la conservación del medio.


P.— ¿Cuándo empezó su pasión por la naturaleza?


R.— Comencé a observar la naturaleza a la edad de nueve años, pero esto, realmente, no es del todo inusual. La mayoría de los niños tienen una fascinación innata por las criaturas vivas, y si la desarrollan de una cierta manera esta pasión puede incluir a los animales más pequeños, como los insectos, de la misma manera que contempla a los más grandes y llamativos como los pájaros o los reptiles. Empecé de niño a coger mariposas y a observar a los insectos, y desde entonces nunca he podido abandonar esa obsesión.


P.— ¿Tuvieron las hormigas algo que ver con los primeros pasos de su observación de la vida?


R.— Sí. Me di cuenta muy joven de que las hormigas eran especiales porque eran organismos muy sociales y al mismo tiempo extremadamente abundantes. Muy pronto aprendí la profesión de entomólogo y descubrí que se podía llegar a vivir de ello. En otras palabras, me creí mi propio sueño de que yo mismo podría hacer algún día estudios sobre la vida de los insectos. Y poco después ya no podía pensar en ser otra cosa que no fuese entomólogo.

P.— ¿Cree que el movimiento de especies de un continente a otro debido a la globalización puede llegar a ser un problema grave?


R.— Las especies extranjeras de hormigas, como la hormiga argentina, son un problema muy grande alrededor del mundo. Se trata de un tipo de globalización que nadie quiere. El daño que éstas pueden causar puede ser enorme. A propósito de la Historia de España, hace poco deduje la identidad de la hormiga que aumentó hasta adoptar proporciones de plaga en La Española, en el mar Caribe, alrededor de 1518, y que llegó a expulsar a los colonos españoles de la isla. El insecto era la hormiga de fuego (Solenopsis geminata). Esta especie aún se puede encontrar a lo largo de las Antillas, pero está relativamente domesticada. Todavía es abundante, aunque nunca llega a alcanzar niveles de plaga.


P.— En su último libro no ve problema alguno en la extinción de algunos organismos dañinos para el hombre, como el piojo o el mosquito anofeles. ¿Por qué?


R.— Estoy a favor de la eliminación de sólo una pequeña fracción de especies, aproximadamente una de cada millón, que son una amenaza directa para la salud humana. El piojo humano es una de ellas y las especies de mosquito del grupo del Anopheles gambiae, que están especializados en la sangre humana y transmiten la malaria en África, son sólo otro ejemplo. Tanto la naturaleza como la Humanidad pueden sobrevivir sin ellos.


P.— ¿Cuáles pueden ser las consecuencias de un incendio o de la tala de un bosque?


R.— La destrucción de un bosque causa profundos cambios a todos los niveles. El suelo se degrada y muchas especies de plantas y de animales llegan a extinguirse localmente. La capacidad del suelo para retener agua se reduce y buena parte del suelo se lava corriente abajo antes de que la regeneración de un nuevo crecimiento pueda tener lugar. En los trópicos esto ocurre de forma especialmente intensa. La regeneración completa de un bosque puede llevar siglos, si es que llega a producirse algún día.

P.— ¿Las selvas o las sabanas tienen mayor importancia ecológica que los ecosistemas bacterianos?


R.— Desde luego que no. Sin las bacterias, casi cualquier otra forma de vida menguaría y disminuiría. Sin los grandes organismos que habitan los bosques tropicales y las sabanas, la Tierra sólo volvería al estado primitivo en el que se encontraba hace 1.000 millones de años.


P.— ¿Qué significaría para nuestro mundo natural el avance de la sexta gran extinción?


R.— Si el actual proceso de extinción en masa no se comienza a frenar y, finalmente, llega a su fin, la mitad de las especies de plantas y animales que habitan la Tierra desaparecerá o se encontrará al borde de la extinción antes de que acabe este siglo, según las estimaciones actuales.


P.— ¿El cambio climático es el único responsable de esta gran extinción?


R.— No. Sus consecuencias son extremadamente serias, y más durante este periodo inicial del cambio climático. Sin embargo, el mayor problema al que se enfrentan las especies es la indiscutible destrucción de los hábitats debido a la deforestación, a la conversión de las praderas en campo de cultivo agrícola y a la transformación de los pantanos.


P.— ¿Qué escribiría hoy Henry David Thoreau en su obra Walden si viese el estado actual del medio ambiente?


R.— Estoy convencido de que Henry David Thoreau sería un ecologista enfadado y muy activo y de que Walden expresaría ese sentimiento. En la década de 1840 en la que él escribió esta obra de referencia para el ecologismo de cualquier época, aún no había suficientes evidencias del deterioro que sufrimos en la actualidad.


P.— ¿Qué ventajas tiene para la biodiversidad la nueva enciclopedia de la vida en la que trabaja?


R.— Estamos de algún modo volando a ciegas sobre nuestro futuro ambiental. Hay que cambiar esto urgentemente. Necesitamos tener la biosfera explorada de un modo adecuado para poder comprenderla y gestionarla. Debería ser un proyecto de gran entidad científica, equivalente al Proyecto Genoma Humano. Por eso deseo que los científicos podamos trabajar juntos para ayudar a crear una herramienta clave para preservar la biodiversidad. Eso es la enciclopedia de la vida.


P.— ¿Estamos a tiempo de actuar contra las consecuencias de la actividad humana sobre la Tierra?


R.— Sí, claro. Perderemos muchos ecosistemas y muchas especies hagamos lo que hagamos. Pero todavía podemos evitar las últimas pérdidas de una fracción de organismos que desaparecerán si no hacemos nada.

domingo, 4 de octubre de 2015

Los países ricos sufrirán los efectos de las inundaciones más intensamente


En la actualidad, muchos países ricos son capaces de paliar en cierta medida el riesgo de inundación de los deltas mediante inversiones que permiten reducir su vulnerabilidad. Sin embargo, un nuevo modelo, en el que se han incluido variables climáticas y económicas, indica que los crecientes costes de infraestructura harán que esta mitigación no sea sostenible a largo plazo. 

En el futuro, los países más poderosos podrían sentir las presiones de las inundaciones en una medida similar a la de los países en vías de desarrollo, según un estudio que publica la revista Science.

Para calcular el riesgo de inundaciones de determinadas poblaciones, investigadores de las universidades estadounidenses de Nueva York, Minnesota y Colorado han estudiado la probabilidad de que la población sufra un evento que genere daños, así como de qué manera la exposición de los ciudadanos a estos riesgos podría cambiar con el transcurso del tiempo.

Los científicos tuvieron en cuenta las variables del cambio climático, y la vulnerabilidad de la población a estos eventos adversos.

Tal como afirman los autores, este último factor está ampliamente influenciado por la riqueza de cada país en donde se encuentra el delta. Por ejemplo, un PIB elevado brinda al país la capacidad financiera de mitigar el impacto de las inundaciones, tanto a escala doméstica como regional.

El estudio incluye los cálculos de los 48 principales deltas fluviales con una población actual de más de 340 millones de personas.

El estudio incluye los cálculos de los 48 principales deltas fluviales con una población total actual estimada de más de 340 millones de personas.

Creciente coste de la infraestructura
Estos cálculos indican que aunque los deltas en países ricos –como los del Misisipi y el Rin– mostraron la misma probabilidad de sufrir eventos de inundación y tasas de exposición, los niveles de riesgo de estas zonas fueron mucho más estables, con las tendencias más bajas en comparación con todos los deltas que se analizaron en el trabajo.

Sin embargo, cuando los investigadores recalcularon los riesgos en el tiempo y tuvieron en cuenta los crecientes costes de la infraestructura a largo plazo, vieron que estas áreas eran las que tenían los mayores incrementos en cuanto a vulnerabilidad.

Los investigadores afirman que se necesitarán inversiones enfocadas a paliar los factores responsables de la degradación de los deltas por culpa del hombre, más que los propios síntomas, para preservar los deltas a largo plazo.

Referencia bibliográfica:
Z. D. Tessler, C. J. Vörösmarty,  M. Grossberg, I. Gladkova, H. Aizenman, J. P. M. Syvitski, E. Foufoula-Georgiou. “Profiling risk and sustainability in coastal deltas of the world”, Science 349 (6248): 638 – 643.
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lunes, 21 de septiembre de 2015

Las consecuencias de la explotación ilegal en África de minerales clave para nuestra tecnología.


La República Democrática del Congo sufre una intensa explotación ilegal por parte de grupos armados de ciertos minerales claves para nuestra tecnología, cuya gran demanda alimenta graves conflictos humanitarios (guerra por el control de las minas, trabaja semiesclavizado, trabajo infantil, violaciones, etc) y ambientales (deforestación, matanza de especies en peligro de extinción, contaminación).

Apenas se conoce que en España tenemos más de 50 millones de móviles en uso, y que en el mundo se está llegando a los 7.000 millones de terminales activos. Para satisfacer esta gran demanda global y fabricar móviles y otros dispositivos tecnológicos se requieren componentes que incluyen minerales muy valiosos por sus propiedades y escasez. Entre ellos se encuentran el coltán para los condensadores, la casiterita para el estaño de los circuitos y el tungsteno que hace vibrar los móviles. 

Menos conocido es el hecho de que parte de estos minerales se explotan ilegalmente en el este de la República Democrática del Congo, donde se encuentran las mayores reservas de coltán del mundo. La falta de controles en la explotación y exportación de estos minerales ha facilitado la financiación de grupos militares que se disputan el control del territorio y las minas. Este conflicto ha provocado en las últimas 2 décadas unos 6 millones de víctimas mortales, y millones de desplazados y refugiados, además de miles de violaciones contra mujeres y niñas, trabajo infantil, niños soldados, deforestación y destrucción de la selva, y matanza de especies en peligro de extinción, entre otras lamentables consecuencias.

Como alerta la doctora Jane Goodall primatóloga y Mensajera de la Paz de Naciones Unidas, “la explotación ilegal de estos minerales provoca graves masacres entre la población civil, el mantenimiento del conflicto armado que mayor número de muertos ha provocao desde la II Guerra Mundial y ha declarado que “como consumidores podemos marcar una gran diferencia con nuestra elección de compra y el alargamiento de la vida útil de nuestros teléfonos, promoviendo el reciclaje de los mismos y la reducción de la demanda de recursos extraídos ilegalmente, muchas veces utilizando mano de obra forzada o infantil, o en condiciones de gran inseguridad y precariedad, destruyendo al mismo tiempo zonas que son hábitats de especies en peligro de extinción como los chimpancés y los gorilas”

Por todo ello, el Instituto Jane Goodall en España promueve a través de su equipo de voluntarios la campaña de reciclaje de móviles “Movilízate por la selva”, cuyo objetivo es sensibilizar a la ciudadanía y disminuir la huella ecológica y social de nuestra alta demanda tecnológica, así como contribuir mediante el reciclaje a financiar proyectos educativos y de conservación en la cuenca del Congo. Todos los fondos obtenidos por el reciclaje de móviles son destinados por el Instituto Jane Goodall a proyectos solidarios en África, entre los que se cuentan programas de apoyo a niños con discapacidades y a niñas violadas, así como programas de reforestación y de rescate de chimpancés traficados.


martes, 15 de septiembre de 2015

El visón europeo es actualmente, el mamífero más amenazado de Europa. Nacen cuatro cachorros de visón europeo en el centro de cría de FIEB.



El visón europeo es actualmente, el mamífero más amenazado de Europa.

El Centro de la Fundación para la Investigación en Etología y Biodiversidad (FIEB), en
Casarrubios del Monte, Toledo, ha acogido el nacimiento de los primeros cuatro cachorros de visón europeo (Mustela lutreola) en estas instalaciones.
 

Los cachorros han nacido en dos camadas, una primera de tres cachorros nacidos de la hembra denominada “Heredia”, procedente del Centro de Álava y otra camada de un cachorro, nacido de la hembra “Foronda”, llegada del centro Senda Viva, en Navarra. Ambas camadas son del mismo padre, “Cubillo”, ejemplar cedido por Aragón. Los partos fueron los días 5 y 12 de junio, respectivamente, y las crías nacieron en buen estado y sin problemas.


Las hembras se encuentran tranquilas, cuidando de sus cachorros que crecen rápidamente. Actualmente, los cachorros ya han salido de las cajas nido y se encuentran muy activos en plena fase de exploración. A lo largo del próximo mes completarán la fase de dispersión y pasarán a estar en una instalación para ellos solos, donde establecerán su territorio.

Proyectos de Conservación de Especies Amenazadas como El Visón Europeo

El visón europeo es actualmente, el mamífero más amenazado de Europa. Desde 2005 existe un programa de cría en cautividad -dentro de la Estrategia Nacional de Conservación de la especie-, coordinado desde el grupo de trabajo que integran conjuntamente el MAGRAMA y las CCAA, dependiente del Comité de Flora y Fauna Silvestres. Participan en el Programa de cría, además del Ministerio, las Comunidades Autónomas de La Rioja, las tres Diputaciones del País Vasco, Aragón, Castilla y León, Navarra y Cataluña. En la actualidad hay dos Centros de cría adscritos al programa, el de Pont de Suert y el Centro de cría de FIEB, así como varios centros colaboradores (cómo el Centro de la Diputación de Álava y Senda Viva, en Navarra). El nacimiento de estos cuatro cachorros en FIEB constituye un éxito, por la rapidez en la obtención de buenos resultados en unas instalaciones nuevas, y por la contribución que supone a la viabilidad del programa de cría en cautividad del visón europeo.

Este centro se caracteriza por tener unas instalaciones de gran superficie completamente naturalizadas, con un ecosistema de ribera. Dichas instalaciones han sido construidas en FIEB gracias al apoyo de la Fundación Biodiversidad (MAGRAMA) y de ACCIONA. Además, las instalaciones están equipadas con un circuito cerrado de cámaras que permiten realizar el seguimiento de los animales 24 horas al día.

Los cachorros nacidos esta temporada se destinarán a mejorar la estructura demográfica y genética del Programa de Cría. Es preciso reforzar y afianzar el programa de cría para ofrecer la posibilidad de que las administraciones competentes puedan comenzar a liberar visones europeos nacidos en cautividad en el medio natural en los próximos años, reforzando así las poblaciones naturales o creando otras nuevas.

viernes, 11 de septiembre de 2015

Desaparece un caracol (Acicula norrisi; Gittenberger & Boeters, 1977) en peligro de extinción del Valle del Genal



La pérdida y extinción de especies no sólo afecta a grandes vertebrados como el lince ibérico, también afecta a discretas por pequeñas y desconocidas como invertebrados o diminutos líquenes. Este es el caso de un caracol endémico del Sur español, Acicula norrisi (Gittenberger & Boeters, 1977) es el nombre de este pequeño caracol conocido únicamente de Málaga y de Gibraltar.

The species has an restricted area of occupancy (8 km2 ) based on four sites (locations) in Gibraltar and one site in Spain, hence it is known from only five locations. One locations on the The Upper Rock is fully protected, however Menez (pers. comm., 2011) noted that Windmill Hill Flats is subject to new threats of habitat change, by the proposed construction of a wind farm and infrastructure in the habitat, which will provide most disturbance during the construction phase. It is therefore considered as Vulnerable (VU) D2, given the intense development on the peninsula where most of the current fresh shells have been obtained.

This species is endemic to Gibraltar and Spain. In Gibraltar, it is only known from four locations: Windmill Hill Flats, Mediterranean Steps, the slopes around Little Bay and the Europa Foreshore (Menez 2005). In Spain, there is a recent record of a dead shell from have reported a shell from in Genalguacil, in the valley of the Genal river (Malaga) (Gavira Romero et al. 2009). As this record comes from floodline debris from the river, the exact location is uncertain, however this would extend the range, if the site can be found.

This species is found in soil in rock crevices, scree and steppe (often with Acanthus mollis growing nearby) (Menez, pers. comm., 2010).

Range Map:
http://maps.iucnredlist.org/map.html?id=215

 
Acicula norrisi (Gittenberger & Boeters, 1977) es el nombre de este pequeño caracol conocido únicamente de Málaga y de Gibraltar.

Acicula norrisi (Gittenberger & Boeters, 1977) es el nombre de este pequeño caracol conocido únicamente de Málaga y de Gibraltar. El hallazgo de 2008 en el Valle del Genal supuso la primera localidad de esta especie en territorio español, y fue noticia en numerosos medios de prensa en enero de 2010. Sin embargo, este hecho no ha servido para proteger de la extinción a esta especie tan amenazada. Tan sólo se conoce otra población española en la Sierra de la Utrera (Casares), amenazada también por la actividad minera.


Estos hechos se han puesto en conocimiento del SEPRONA y de la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio. Se ha instado a esta administración a una actuación rápida para poder salvar a esta especie, puesto que sólo una pronta respuesta podría liberar a estos organismos de su extinción.

Por estas razones, Acicula norrisi se encuentra incluida en catálogos internaciones de especies amenazadas (Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza –UICN-), en una categoría similar al lince ibérico, por lo que perder una población supondría una terrible catástrofe para la conservación de la biodiversidad en España.

Acicula norrisi vive en suelos muy húmedos, con mucha materia orgánica y con abundancia de calcio, condiciones tan particulares que no permiten su presencia en otros lugares. A diferencia del resto de los caracoles que son hermafroditas, es decir, que funcionan a la vez como machos y como hembras, Acicula norrisi tiene los sexos separados, con ejemplares machos y ejemplares hembras, lo que dificulta su reproducción y su supervivencia. Esta especie de caracol procede de una estirpe diferente a la del resto de caracoles terrestres y, a diferencia de ellos, presenta una “tapadera” denominada opérculo que protege al animal cuando se encierra en el interior de su concha.