La vida y su conservación

Las especies son esenciales en el funcionamiento de la vida en nuestra casa que es nuestro planeta; por eso, es importante conservarlas.
Con este objetivo, tenemos que saber cómo son, cómo se organizan en comunidades y cómo interactúan en los sistemas ecológicos.
En el último siglo XX, hemos visto degradaciones ambientales enormes: muchas especies en extinción o en drástica reducción de sus poblaciones, la destrucción o alteración rápida de sus ecosistemas y cambios nunca vistos en el clima del planeta. Esta gran crisis ambiental ha coincido con la disminución de las ciencias naturales en los centros académicos de referencia.

jueves, 2 de octubre de 2014

El quebrantahuesos: recuperación de la especie en España.



España es el país europeo con mayor número de quebrantahuesos (Gypaetus barbatus), hasta 130 parejas censadas, pero la población reproductora está confinada a los Pirineos (Aragón, Cataluña y Navarra), lo que pone en riesgo su conservación. 


Se dice que el inventor de la tragedia griega, el dramaturgo Esquilo, murió de golpe al recibir el impacto de una tortuga en su limpia calva. El pobre animal habría sido dejado caer por un quebrantahuesos desde lo más alto del cielo contra lo que aparentaba ser una reluciente roca. A pesar de las leyendas y su imponente tamaño, el quebrantahuesos es una de las más inofensivas de las criaturas, incapaz de cazar porque la evolución cambió sus armas por el don de ser el único capaz de sobrevivir comiendo huesos y sólo huesos.

La improbable anécdota sobre el fin de Esquilo dice mucho sobre la triste historia del quebrantahuesos: un animal majestuoso, inocuo para el hombre, con un papel único en los ecosistemas y que, sin embargo, ha padecido históricamente un hostigamiento que le ha llevado al borde de la extinción. En España, el quebrantahuesos era abundante en todos los sistemas montañosos a principios del siglo XX, pero el uso de venenos, los planes de extinción de alimañas auspiciados por el franquismo, los disparos, el deterioro del hábitat y el expolio de nidos llevaron a las poblaciones al límite. En Andalucía, el último ejemplar murió en Cazorla en 1986. Desde entonces, sólo la población de los Pirineos se ha mantenido como último reducto ibérico de la especie.

La extinción en Andalucía en 1986 ha generado un fenómeno inverso con un programa de cría dirigido desde la Consejería de Medio Ambiente y desarrollado en el Centro del Guadalentín. Abierto en 1996 en Cazorla, forma parte del Programa Europeo para la Conservación de Especies Amenazadas.

 
El primer pollo nació en 2002, pero se ha demorado la reintroducción porque se consideraba más importante preparar el terreno. En ello ha intervenido la Fundación Gypaetus, que se ha dedicado a tareas de divulgación y voluntariado para involucrar a la población y que también ha estudiado las amenazas que pueden encontrar las aves liberadas.

El quebrantahuesos es trata de una peculiar especie carroñera que se alimenta de la médula de los huesos que parte dejándolos caer desde alturas para estrellarse con superícies de rocas. Alcanza casi los tres metros de envergadura y se distribuye en Eurasia y África, pero que tiene en la Península Ibérica uno de sus principales reductos mundiales.

 
Hasta mediados del siglo XX se podía ver a esta espectacular carroñera en otros sistemas montañosos ibéricos, pero la persecución humana, en forma de caza o venenos, acabó con ella. Ahora, con la ayuda del hombre, la especie está volviendo a recuperar sus viejos territorios. 

Tras más de 10 años de trabajos liderados por la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos, algunos ejemplares han vuelto a los Picos de Europa y este invierno se ha formado la primera pareja de aves, que ya ocupa los roquedos de la zona del Cares (Asturias), donde preparan el nido.

Se trata de una gran noticia para la conservación, ya que el quebrantahuesos figura como Especie en peligro de extinción en el Catálogo Español de Especies Amenazadas y está incluido en el Anexo I de la Directiva de las Aves de la UE. Junto al lince o el oso pardo es una de las especies de nuestra fauna más singulares y más amenazadas. 

Para avanzar en su protección, el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente ha suscrito un protocolo de colaboración con 13 comunidades autónomas (País Vasco, Cataluña, Galicia, Andalucía, Asturias, Cantabria, La Rioja, Murcia, Aragón, Castilla-La Mancha, Navarra, Madrid y Castilla y León), en un acto presidido por el secretario de Estado de Medio Ambiente, Federico Ramos.

                                                       Monitoreo, ejemplar con placas de colores alares y emisor para poder ser localizado por los técnicos


El objetivo es conseguir que el quebrantahuesos logre salir de su reducto pirenaico. «Queremos que vuelva a las zonas donde estuvo, que son todas las cordilleras españolas», asegura Federico Ramos. A pesar del crecimiento que ha experimentado en los últimos tiempos la población de los Pirineos, sigue siendo vulnerable debido a su reducido tamaño, su restringida área de distribución y la dificultad que tiene la especie para colonizar nuevos territorios.

Ante esta situación, este nuevo pacto apuesta por la colaboración con Francia y por reforzar las iniciativas de conservación que se han aplicado con éxito hasta ahora, como son la Estrategia para la Conservación del Quebrantahuesos en España y el Programa de Cría en cautividad, puestos en marcha en los años 2000 y 2001 respectivamente.

La Estrategia Nacional para la Conservación del Quebrantahuesos contempla realizar reintroducciones de ejemplares en los lugares donde históricamente habitó la especie. Y a ello se debe que el quebrantahuesos haya vuelto por fin a los Picos de Europa, donde se extinguió a mediados del siglo XX, en 1956.

Una pareja pionera

Los pioneros son una pareja formada por la joven hembra Deva, cedida por el Gobierno de Aragón y liberada en 2010, y un adulto procedente de los Pirineos, según explica la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos. No obstante, los técnicos consideran que no será posible que la pareja críe este año. Deva es aún una hembra joven y no será al menos hasta el próximo invierno cuando alcance la madurez para tener una puesta viable.



Un proyecto Life de la UE impulsa la vuelta de la especie a los Picos de Europa. Entre otras medidas, se espera que de aquí a 2018 se aporten 30 ejemplares de los Pirineos como refuerzo para Cordillera Cantábrica. El proyecto tiene un presupuesto de 1,5 millones de euros, con una cofinanciación de la Comisión Europea. Medio Ambiente aporta 154.000 euros a través del Organismo Autónomo Parques Nacionales y de la Fundación Biodiversidad. También intervienen Aragón, Asturias, Cantabria y Castilla y León.

                                                                               Maqueta de escenario de cría de una pareja de quebrantahuesos

Además del programa del norte de España, también se desarrolla desde hace años, coo se ha mencionado anteriormente, el proyecto de reintroducción del quebrantahuesos en el Parque Natural de Cazorla, Segura y Las Villas (Jaén), área en la que no ha habido reproducción desde los años 80 del siglo XX muriendo el último ejemplar en 1986.

El quebrantahuesos vuelve a volar, pero no exenta de peligros (venenos, perdigones). Esta semana la Agencia Española del Medicamento ha autorizado el uso veterinario para el ganado del antiinflamatorio diclofenaco, que en otros países ha causado una gran mortandad de aves carroñeras.
Entidades como SEO/BirdLife han solicitado a la Administración que impida el uso de esa sustancia por su riesgo para buitres y otras carroñeras.

miércoles, 1 de octubre de 2014

¿Biólogo de bota o biólogo de bata?


Esta pregunta era una de las típicas que suele escucharse en los pasillos de una Facultad de Biología.
 Su respuesta, en uno u otro sentido, asociaba al interrogado a tareas profesionales claramente diferenciadas. Los primeros empleaban gran parte de su tiempo en tomar muestras en campo y mar, mientras los segundos se encerraban en laboratorios repletos de sofisticada instrumentación científica. Pero estas tareas traían también consigo, a mi modo de ver, un cierto patrón comportamental.



 Los biólogos de bata, llamados así por su característica indumentaria, solían ser escrupulosos en la limpieza de sus enseres y calidad de su instrumental, en el control de los tiempos, en la excesiva precisión de sus medidas y en la búsqueda de resultados concretos a preguntas concretas. Características incuestionables para el trabajo que debían desarrollar.
 
Los biólogos de botas se rodeaban de un contexto diferente. La bata no era por regla general su indumentaria de trabajo, más bien la repudiaban, cambiándola por las botas chirucas, pantalones de pana y chalecos gordos de lana. Ciertamente una bata no era operativa para trabajar en un barco o subirse a un alcornoque. 



Pero además, en sus tareas investigadoras se planteaban hipótesis sobre cuestiones más generales, muchas veces sin imaginar una solución a priori. El trabajo de campo no permitía una excesiva pulcritud, además de desarrollarse muchas veces bajo condiciones climáticas poco cómodas. La enorme cantidad de combinaciones metodológicas que se producían al plantear un estudio de un determinado ecosistema o hábitat, unidas a la escasa financiación para contratar técnicos de apoyo a los muestreos y a la falta de instrumentación específica (o realmente costosa) para la toma de determinadas muestras, daba como resultado un inmediato “Eso no se puede hacer”. 

 
La creatividad aparecía como único catalizador. En pocos minutos, tras sentarse delante de un papel y un lápiz, comenzaban a surgir posibles soluciones, poco ortodoxas pero que científicamente podrían ser válidas. Cómo, el caso de un sumergible científicos más modernos que baja a las dorsales oceánicas, recoja con su brazo robotizado de centenas de miles de dólares, un erizo del fondo marino con un barato "escurridor de cocina".

El reto de un científico de campo comienza con el planteamiento del diseño muestral. La imaginación al poder.

Un biólogo de botas que se precie debería ser versátil y saber algo de carpintería, mecánica, electricidad, electrónica, resistencia de materiales y algún que otro oficio más.

Ciertamente hoy día hay más recursos para financiar equipos más costosos y más específicos para las diferentes tareas, pero detrás de estos equipos siempre hay un científico creativo intentando mejorarlo, adaptarlo a distintas condiciones o re-configurándolo para que trabaje en una tarea diferente de aquella para la que se diseñó.


Sin generalizar, pues no todos los biólogos de botas se ven agraciados con la misma versatilidad, depende del país y de la importancia que se dé a la ciencia emanada del "biólogo de bota".

Existe, parece ser, una relación inversa entre la cantidad de fondos recibidos para el desarrollo de proyectos y la capacidad imaginativa a la hora de plantear los diseños experimentales. Muchos colegas con elevados presupuestos tienen gran facilidad para adquirir cualquier equipo o instrumental por muy sofisticado que parezca, o simplemente gozan de la comodidad de tirar de catálogos de suministros de laboratorio sin reparar en su coste. Probablemente sea en muchos casos la única vía o incluso con el equipamiento apropiado se da una rápida respuesta a las cuestiones estudiadas.
Eso sí, se debe apreciar este carácter inquieto e imaginativo de los científicos de bota, aunque, a veces, no se acomode en aras de la facilidad de la toma de datos.

Un ejemplo: un científico se encuentra a bordo del buque oceanográfico Hespérides, rumbo hacia el Atlántico Sur, con el que pretendemos realizar una expedición oceanográfica alrededor del mundo para estudiar el océano profundo.

Se trata de la llamada Expedición Malaspina 2010.

La cantidad de equipos oceanográficos y de análisis que llevamos a bordo es enorme, como corresponde a un proyecto de esta envergadura.
Sin embargo, no dispone de un muestreador para capturar microplancton profundo (plancton más pequeño que 0,02 mm y que se encuentra por debajo de los 2000 m). Encargar el diseño y la construcción de un nuevo equipo para este objetivo concreto, supondría un gasto de varios miles de euros por cada muestra extraída.

Dejando al margen conceptos técnicos, los ingenieros o tecnólogos que diseñan este tipo de equipos nunca se plantearon diseñar esta instrumentación, supongo que, entre otras razones, porque hasta ahora no se habían planteado objetivos definidos en este proyecto.

La estrecha cooperación de un grupo de científicos de botas, inquietos y apasionados por este proyecto ha patentado un nuevo aparato, basado en la “fusión” de otros dos equipos utilizados diariamente, uno en la toma de muestras de plancton a poca profundidad, y otro en la toma de muestras de agua a grandes profundidades. Con él se permite no sólo obtener estas ansiadas muestras, sino que además el coste de su extracción es nulo.

“La necesidad crea el órgano”, quizás Lamarck no estuvo muy acertado con estas palabras en su contexto original, pero ellas encajan perfectamente en el caso de la creación de nueva tecnología científica.

Quizás se debería abogar por una relación más profunda tanto entre grupos de investigación, como también y quizás más, entre científicos de campo, ingenieros, tecnólogos, todos aportando su creatividad, conocimiento e intuición para el beneficio común.


lunes, 29 de septiembre de 2014

La Red Natura 2000 genera 12 millones de empleos fijos al año en Europa

Los lugares que integran la Red Natura 2000 en Europa generan cada año una media de 12 millones de empleos a tiempo completo, según se desprende del último estudio de la Comisión Europea sobre los beneficios económicos de la mayor red de espacios protegidos del mundo.

El estudio, realizado sobre el periodo 2006-2008, concluye también que sólo en los sectores relacionados con el turismo y las actividades recreativas se crearon entre 4,5 y 8 millones de puestos de trabajo cada año, mientras el resto se repartió entre agricultura (1,5 millones), pesca (200.000), tareas forestales (70.000) y otras industrias (7 millones).

Sólo en turismo y actividades recreativas se crearon entre 4,5 y 8 millones de puestos de trabajo cada año

De acuerdo con el informe, la media de los ingresos anuales brutos de los empleados fijos en las industrias vinculadas a la Red Natura 2000 fue de 12.236 euros en 2006, lo que eleva a 145 billones de euros al año el total de ingresos por trabajo en toda la Red. La Comisión Europea hace hincapié en que estos datos contrastan con la media de empleos fijos que se crearon en 2009 en toda la región (127 millones) y con los que generó el sector turístico en 2008 (13 millones).

En el mismo informe, la Comisión sitúa entre 5 y 9 billones de euros al año los ingresos directos que el turismo deja en los espacios de la Red Natura 2000 europea, 36 millones solo en España.

©EFEJ.J. Guillén_Abejas (5)
Colmenas ubicadas en un bello paraje incluido en la Red Natura 2000, a los pies de la Sierra de Calderero. 
Gestión y Mantenimiento de la Red en España
Y ¿cuánto cuesta la gestión y mantenimiento de la Red en nuestro país?. En el año 2013, el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente encargó recopilar en un documento todos los cálculos que se habían hecho hasta la fecha. Así, el documento incluye diversos estudios sobre cuantificación de los costes encargados desde el año 1998 a distintas empresas que arrojaron resultados muy dispares, dado que las medidas de gestión necesarias en la Red Natura 2000 varían de un lugar a otro.

Ya en el año 2002, son las propias comunidades autónomas, siete de ellas en concreto que representaban la mitad del territorio de la Red Natura 2000, las que respondieron a un cuestionario de estimación de costes, con un resultado medio de 68,78 euros por hectárea y año. El mismo cuestionario se envió a los Parques Nacionales, que arrojaron una cantidad de 110 euros por hectárea y año, cifra que maneja desde entonces el Grupo de Trabajo como el coste medio de gestión de la Red Natura 2000 en el Estado español, lo que implicaría un coste anual total de 1.300 millones de euros.

El último de los informes genéricos data del año 2005, cuando el Ministerio de Medio Ambiente, mediante un Convenio con la Universidad Complutense de Madrid, encargó un trabajo para establecer una metodología para la asignación de costes de gestión a los lugares incluidos en la Red Natura 2000.

Teniendo en cuenta en este caso tanto los costes directos como los indirectos, el estudio se aplicó a tres LIC de características muy diferentes que arrojaron también resultados muy diferentes; así, los valores medios obtenidos fueron de 219 euros por hectárea y año en Monegros (Aragón), 44,1 euros en Los Valles (Pirineo aragonés) y 159,1 euros en Teno (Canarias).

El tipo de hábitat o especie a gestionar (no es lo mismo si está ligado a actividades humanas o no), el entorno en el que se enmarca el espacio (proximidad a una gran ciudad o zona despoblada) y la distribución de la propiedad dentro del espacio (pública o privada) son los principales condicionantes de unos resultados que a día de hoy siguen arrojando cifras dispares y de difícil estudio.
 

miércoles, 24 de septiembre de 2014

Canarias, privilegio al contar con numerosas especies de cetáceos: nuevo avistamiento de ballena azul.


Canarias tienen el privilegio de contar con gran variedad de delfines y ballenas.
Los científicos han identificado en aguas canarias hasta la fecha cerca de 29 especies diferentes de cetáceos, de las cerca de 79 conocidas en el mundo, lo que supone un 34 % de la diversidad mundial y convierte a estas aguas en muy especiales y casi únicas para la observación de cetáceos.
Gracias a esta generosidad de la naturaleza con las aguas canarias se ha generado un importante sector turístico especializado en whale watching.

 
Un grupo de investigadores de la Universidad de La Laguna y el zoólogo Álvaro Astica han avistado nuevamente en aguas próximas a Lanzarote y Fuerteventura una ballena azul, el animal más grande que habita nuestro planeta. Se trata de una especie especialmente poco frecuente con presencias rarísimas. 

El avistamiento se produjo a ocho millas náuticas al Este del estrecho de la Bocayna, que separa estas dos islas canarias - Lanzarote y Fuerteventura -, durante una de las salidas que este fin de semana llevó a cabo el barco del Instituto Canario de Estudios de la Naturaleza de Fuerteventura (ICENAI) con cuatro biólogos de la Universidad de La Laguna, que esta semana finalizaron en la isla majorera una campaña del proyecto Canarias con la Mar, financiado por la Fundación Biodiversidad, el Ministerio de Medio Ambiente (MAGRAMA), el Gobierno de Canarias y el Cabildo de Fuerteventura.

Es de una enorme importancia de encontrar a este mítico animal en esta zona. Este año ha sido muy importante para esta especie en Canarias. En primavera se vieron algunas en aguas de Tenerife, y ahora aquí frente a Fuerteventura, lo que indica que la ballena azul podría haber comenzado a utilizar el archipiélago en su migración hacia el norte en primavera, y de regreso a aguas tropicales en otoño.

La tripulación de científicos, que considera estas aguas com la más ricas de Europa en fauna marina, ha bautizado al enorme mamífero con el nombre de Esperanza, al ser avistado dentro de la zona propuesta por el estado español como Lugar de Interés Comunitario (LIC) ante la Unión Europea.
 
 

El avistamiento de esta ballena azul profundiza más en la polémica que se ha puesto de manifiesto últimamente al encontrarse este LIC muy próximo a los cuadrantes donde la empresa Repsol pretende llevar a cabo las polémicas prospecciones petrolíferas cuyo fuerte  impacto ambiental es evidente - el ruido generado, la potencial sismicidad y el hecho de extraer recursos tan contaminantes como hidrocarburos en forma de petróleo.

El Ministerio de Industria defiende  la explotación del petróleo en aguas canarias y ha otorgado el permiso a Repsol para realizar las prospecciones, una vez ha sido declarada positiva Declaración de Impacto Ambiental (DIA)  por parte del Ministerio de Medio Ambiente. Posteriormente, unos días después de la otorgación de este permiso a Repsol se enviaba finalmente a la Comisión Europea la propuesta de la reserva marina (LIC) de Lanzarote y Fuerteventura, que había estado bloqueada hasta ese momento. El estudio previo a la propuesta de este LIC canario se elaboró por el Life-Indemares, financiado por la Unión Europea.
 


La vulnerabilidad del rorcual azul recién avistado, así como de las otras especies de cetáceos y fauna marina en el área, aboga claramente para que esta zona sea protegida para la conservación de la fauna marina, muy sensible a los ruidos y la posible contaminación que generaría la explotación del petróleo. Ello - según los científicos - es incompatible, máxime si desde el propio Ministerio de Medio Ambiente se ha propuesto la zona como LIC.

  
 
Un informe de la SECAC (Sociedad para el Estudio de los Cetáceos en el Archipiélago Canario) presentado por el Cabildo Insular de Fuerteventura ante la UE, señala la incorrecta estimación de la Declaración de Impacto Ambiental, emitida por el Ministerio de Medio Ambiente (MAGRAMA), respecto a las distancias mínimas y los umbrales de ruido por debajo de los cuales no se produce afección a los cetáceos y la consiguiente determinación del radio de seguridad para los mismos.

El avistamiento de esta ballena azul agudiza la polémica sobre la insuficiencia de las medidas correctoras para cetáceos propuestas por el MAGRAMA. Todo indica que se aplica erróneamente el parámetro para establecer en torno a los pozos la zona de exclusión de estos mamíferos marinos protegidos. Según los informes del Cabildo Insular de Fuerteventura si se estableciese una zona de exclusión calculada por especialistas y con criterios científicos este área se extendería varios kilómetros desde los pozos entrando ampliamente en el interior de la reserva marina LIC. 
 
 

 

Por ello, el Cabildo de Fuerteventura ha presentado una queja en la Unión Europea, pues considera que si las alegaciones de la SECAC hubieran sido escuchadas por el Ministerio de Medio Ambiente se debería haber reconocido un impacto significativo y apreciable sobre los valores naturales del LIC.

Aplicando el articulo 45.5 y 45.6 de la ley 42/2007, que traspone el articulo 6.4 de la Directiva Habitats (UE), se obligaría a justificar la falta de soluciones alternativas. Y por ello para conceder los permisos a la petrolera hubiera sido necesario declarar las propecciones como ¨de imperioso interés público¨, y otorgarlos mediante una Ley o un acuerdo del Consejo de Ministros, pero previa consulta a la Comisión Europea, ya que la zona alberga hábitats y especies de interés prioritario.

 Este avistamiento señala, una vez más, la importancia para los cetáceos de las Islas Canarias, según los científicos. La ballena azul (Balaenoptera musculus) pertenece a la familia de los rorcuales, que en latín se llaman Balaenopteridae (Balaena=ballena, aptera=con alas), debido a que son altamente hidrodinámicas y tienen las aletas pectorales largas. Una ballena azul nace con una longitud de entre 6 y 7 metros y un peso de hasta 4 toneladas, y crece hasta un máximo de 24 metros y 80 toneladas en el caso de los machos y 31 metros y 150 toneladas (excepcionalmente 180) para las hembras.
Los rorcuales azules viven tanto como un ser humano, con una longevidad estimada de 90 años. Maduran sexualmente con alrededor de los 10 años de edad y, a partir de entonces, tienen una cría cada 3 años. Estas limitaciones provocan que la recuperación de la especie sea extremadamene lenta como le sucede a la ballena groendandesa( Balaena mysticetus) cuya madurez sexual llega a los 10 a 15 años y cuyas hembras tienen una cría cada 3 a 4 años, después de un embarazo de 13 a 14 meses; una especie que también sufrió los estragos de la caza ballenera. Ello señala importancia de  proteger las zonas de concentración de la especie y sus corredores migratorios. Su presencia en la zona del este de Fuerteventura y Lanzarote remarca el valor natural de este área.
 
Las hembras son mayores que los machos para poder parir estas enormes crías. Los ballenatos nacen en invierno, en aguas tropicales, y son capaces de realizar una migración de miles de kilómetros hasta aguas polares donde alimentarse el siguiente verano.
Dependen para su sustento de crustáceos milimétricos como es el krill, del que cada rorcual azul come unas cinco toneladas diarias en la época de alimentación. Hay cuatro subespecies de rorcuales azules en el mundo, y solo una habita en el Atlántico Norte. Esta especie, junto a la ballena franca, el cachalote y otras grandes especies, fue diezmada en la época de caza ballenera, y en muchas zonas de su distribución aún no se ha recuperado. En el Atlántico nororiental, nuestro lado de este océano, se estiman tan solo 400 rorcuales azules, por lo que observarlos en Canarias es un privilegio.