La vida y su conservación

Las especies son esenciales en el funcionamiento de la vida en nuestra casa que es nuestro planeta; por eso, es importante conservarlas.
Con este objetivo, tenemos que saber cómo son, cómo se organizan en comunidades y cómo interactúan en los sistemas ecológicos.
En el último siglo XX, hemos visto degradaciones ambientales enormes: muchas especies en extinción o en drástica reducción de sus poblaciones, la destrucción o alteración rápida de sus ecosistemas y cambios nunca vistos en el clima del planeta. Esta gran crisis ambiental ha coincido con la disminución de las ciencias naturales en los centros académicos de referencia.

miércoles, 3 de diciembre de 2014

Plastic pollution: Another threat for seabirds

According to a study published on Marine Pollution Bulletin plastic ingestions affects around 94% of Cory's shearwaters on the Catalan coast. Jacob González Solís, from the Department of Animal Biology and the Biodiversity Research Institute (IRBio) of the University of Barcelona (UB), heads the research group that carried out the study. In the case of Yelkouan shearwaters and Balearic shearwaters, conclusions state that 70% of studied birds were affected by plastic ingestion. 


The paper is also authored by Marina Codina García, Teresa Militão and Javier Moreno, researchers at IRBio.

Plastic pollution is known to be a threat for marine ecosystems around the world, but it has not been much studied yet. Jacob González Solís explains that "this is the first assessment of plastic ingestion in Mediterranean seabirds. The Mediterranean Sea has been recognized as a singularly sensitive ecosystem because its coast is very industrialized, shipping activity is intense and it contains high density floating plastic areas."


Endangered Mediterranean seabirds

The scientific study is based on the analysis of 171 birds accidentally caught by longliners in the Catalan coast from 2003 to 2010. The UB research group studied plastic ingestion in nine particularly endangered seabird species: Cory's shearwater (Calonectris diomedea), Yelkouan shearwater (Puffinus yelkouan), Balearic shearwater (Puffinus mauretanicus), gannet (Morus bassanus); Audouin's gull (Ichthyaetus audouinii), Mediterranean gull (Ichthyaetus melanocephalus), yellow-legged gull (Larus michahellis), black-legged kittiwake (Rissa tridactyla) and great skua (Catharacta skua).


From civilization to seabirds' stomach

Floating plastic debris can produce entanglement, ulcers, infections and death to marine animals. They usually ingest them by mistake because plastic fragments resemble their natural food items (direct ingestion), but in other cases plastic comes from eating prey with plastic in the stomach (indirect ingestion). Ingested fragments are filaments, plastic spheres, laminar plastic and industrial pellets.





Results showed that 66% of seabirds had at least one piece of plastic in their stomachs. Cory's shearwaters were worst affected, with 94% of these birds containing plastic fragments (15 on average). In the case Balearic shearwaters and Yelkouan shearwaters, 70% contained plastic fragments.


"Results are alarming," emphasizes Gónzalez Solís. "All three of the worst affected are of conservation concern, particularly the Balearic shearwater, which is listed as critically endangered by the International Union for Conservation of Nature (IUCN). It is a Balearic endemic species; there are only around 3,000 breeding pairs in the world. We do not know its impact but it is necessary to study if it affects populations in a negative way."


Chicks, the most vulnerable

Seabird chicks are the most vulnerable to plastic ingestion as they cannot regurgitate as adults do. The lower occurrence of plastics in gulls probably results from their greater ability to regurgitate any hard remain. The study proves that plastic trash -- most of it from recreational activities -- enters oceans' food chain and may become a new threat for seabirds and marine ecosystems. Seabirds are among the most affected animals by plastic contamination, so they have been suggested as good as bioindicator species of the trends in plastic contamination at sea.

 


Sea isn't a rubbish bin

Accidental plastic ingestion is a global problem that affects as different species as the Laysan Albatros (Phoebastria immutabilis) in the Hawaiian Islands and the Northern Fulmar (Fulmarus glacialis rogdgersii).
"Plastic floats and is difficult to degrade," points out González Solís. "Eventually, all pollutants which are not destroyed on land arrive to the sea. The sea is not a rubbish bin. The control over plastic production and transportation at industrial level has probably improved, but there is an urgent need to develop stricter controls on waste dumping and prohibit ships' discharge into the sea."




González Solís is co-author of a study -- recently published on the journal PLOS ONE -- about the distribution of flavivirus -- viruses responsible for several infectious diseases that affect humans and other species -- among Western Mediterranean seabird populations. The study shows that yellow-legged gulls (Larus michahellis), widely distributed along the Mediterranean coast, may be potential reservoirs for these pathogens. Therefore, it is necessary to promote health surveillance on these seabird populations.



Journal Reference:
  1. Marina Codina-García, Teresa Militão, Javier Moreno, Jacob González-Solís. Plastic debris in Mediterranean seabirds. Marine Pollution Bulletin, 2013; 77 (1-2): 220 DOI: 10.1016/j.marpolbul.2013.10.002

martes, 2 de diciembre de 2014

El Festival de las Grullas, interesante propuesta de educación ambiental y de democratizar el patrimonio natural.



Se reunirán 3.000 personas en el Festival, que ofrece un programa lleno de actividades abiertas a todo el público, entre las que se incluyen rutas senderistas, rutas de cicloturismo, un vuelo cautivo en globo para observar a las grullas, 20 talleres infantiles, cuentacuentos, paseos teatralizados o un “desayuno con grullas”.


El Festival de las Grullas en Extremadura organizado por la Dirección General de Turismo del Gobierno extremeño, nace con el fin de promocionar y divulgar una vez más la excepcionalidad de los recursos naturales de Extremadura y su condición de caso insólito en el contexto europeo a la vez que educar, conservar y sensibilizar hacia esta especie. Cultura, tradición, naturaleza, medio ambiente y turismo van de la mano en el elenco de actividades programadas para todas las edades y tipo de público durante el Festival. La organización y desarrollo de este evento ha supuesto la colaboración de entidades públicas y privadas relacionadas con la conservación y protección de la especie así como con la ordenación y promoción del turismo en la región.



El turismo de naturaleza en Extremadura tiene el reto de convertirse en uno de los ejes principales de desarrollo turístico de nuestra Comunidad Autónoma. El valioso legado natural de la región cumple todos los requisitos para convertirse en un foco de atracción de visitantes, en sintonía tanto con las demandas turísticas más actuales como con unos principios basados en la sostenibilidad.

 
Festivaldelasgrullas.com es un portal de ornitología y turismo. En las diferentes secciones de la web se puede encontrar toda la información disponible sobre las grullas en Extremadura, los diferentes núcleos de invernada y las mejores rutas para observarlas. Además se ofrece información turística relativa a empresas de guías especializadas en este tipo de servicios así como de alojamientos y restauración. Todos los componentes necesarios para la planificación de un viaje por los mejores espacios naturales extremeños en busca de una especie que, cada año, regresa a Extremadura para pasar los inviernos. 

Extremadura es la principal área de invernada para las grullas comunes europeas que realizan la migración siguiendo la ruta occidental. Unos 80.000 individuos eligen nuestra región para pasar el invierno, un 30-40% de la población europea occidental y más de la mitad de la población española, cifrada en algo más de 150.000 grullas.

La posibilidad de encontrar abundante alimento, unida a la existencia de numerosas zonas húmedas que sirven de refugio y a las temperaturas moderadas del invierno extremeño proporcionan a estas aves un hábitat óptimo para pasar los meses invernales.
 
Considerando conjuntamente las áreas de campeo, de alimentación y los dormideros, se estima que la superficie ocupada por esta especie estaría en torno a 1.835.000 ha, lo que representa el 44% de la superficie de la región. Se trata, por tanto, de una especie que puede observarse con facilidad en gran parte del territorio extremeño.

Las grullas son aves de tamaño grande y silueta estilizada, con cuello y patas muy largas y plumaje grisáceo. Pico pardo verdoso, más corto que el de garzas y cigüeñas. Patas oscuras. Ojo rojo. Longitud 114-130 cm y envergadura 200-230 cm. Peso entre 4 y 7 kg. Los machos son más corpulentos y de mayor talla que las hembras, aunque es difícil distinguirlos en campo (resulta más fácil cuando se observa un grupo familiar asilado).

El joven presenta un plumaje predominantemente pardusco, con la cabeza y cuello con tonos pardo rojizos. Carece del característico diseño rojo, negro y blanco en la cabeza. La falsa cola es menos aparente.

Grito muy característico (“kruu-kruu”) que puede escucharse a gran distancia y que emiten tanto en vuelo como posadas. La voz de los jóvenes es un silbido agudo y lastimero.

En migración es frecuente ver en grupos volando en forma de “V”.

Su dieta depende de los recursos disponibles en los hábitats donde se alimenta. Así, en las dehesas consumen principalmente bellotas de encina, en los cultivos de cereal de secano las semillas de trigo, cebada y avena, mientras que en los rastrojos de regadío buscan las semillas de arroz y maíz. En ocasiones también se alimentan en cultivos de leguminosas (habines) y de colza. Pueden consumir bulbos de especies silvestres (Arisarum, Arum, Biarum, Gynandriris, Hyacintoides, Romulea, Narcissus), tubérculos, tallos y brotes de herbáceas y de cereal, pequeños invertebrados, etc.

Merece destacar la especialización de las grullas en el consumo de la bellota, siendo de las pocas especies de aves que logran eliminar por completo su cáscara antes de ingerirla. En ocasiones aprovechan depresiones de terreno para colocar las bellotas y lograr picotear su cáscara con más facilidad. Los restos de las cáscaras pueden encontrarse bajo las encinas, apreciándose perfectamente las marcas y agujeros producidos por el pico. Del mismo modo, muestran una notable habilidad para desenterrar bulbos, apreciándose perfectamente las zonas donde han estado alimentándose, ya que el terreno aparece completamente removido por la actividad de su pico.

Las poblaciones de grulla común (Grus grus) utilizan dos rutas migratorias muy definidas a través de Europa. Por un lado, la “ruta occidental” sería la utilizada por las aves que nidifican en Europa continental, países ribereños del mar Báltico y escandinavos, que se desplazarían hacia el suroeste para establecer sus cuarteles de invernada en España, Portugal, Marruecos y Francia. Por otro, la “ruta oriental” implicaría a aves que nidifican más al norte y al este que las anteriores (gran parte de las poblaciones de Finlandia y del oeste de Rusia y ex-repúblicas), que se dirigirían al sur cruzando Estonia, Lituania, Polonia Hungría e Italia, para pasar el invierno en Túnez, Libia y Argelia. Otra variante de la ruta oriental se desplaza un poco más al este, bordeando el Mar Negro y el Mar de Mármara a través del Estrecho del Bósforo (Turquía), y alcanzando regiones situadas mucho más al sur, en Egipto, Etiopía y Sudán. Se han constatado casos de ejemplares que han utilizado indistintamente las dos rutas.

Ambas rutas han experimentado importantes cambios en los últimos años, ampliando sus zonas de invernada hacia el norte. En el caso de la occidental, ha aumentado notablemente la presencia de estas aves en países como Francia (por ejemplo en Lac du Der-Chantecoq, a menos de 200 km de Luxemburgo y Bélgica, prácticamente en el centro de Europa). Y con la oriental ocurre algo similar, constatándose una creciente importancia de la invernada en Hungría, Croacia, Serbia o Bosnia-Herzegovina, en detrimento de los cuarteles tradicionales próximos al Mar Rojo. Se asume que estos cambios están asociados al aumento de la disponibilidad de alimento (nuevos zonas de regadío, cambios en los cultivos), existencia de adecuadas zonas de dormidero (nuevos embalses, regadíos) y la disminución de las molestias (actividades cinegéticas) Por otra parte, las condiciones climáticas imperantes están propiciando inviernos menos adversos.
 

Las poblaciones de grulla común han experimentado un notable y progresivo aumento en sus áreas de reproducción durante las últimas décadas, hecho que se ha visto reflejado proporcionalmente en las áreas de invernada. En la década de los 80, la población invernante en la península ibérica no superaba las 55.000 aves, mientras que los censos más recientes (SEO/BirdLife, 2007) estiman sus efectivos en más de 150.000 aves.

La llegada de las grullas ocurre principalmente durante la segunda quincena de octubre, incrementándose progresivamente hasta alcanzar las máximas poblaciones entre diciembre y enero. Las llegadas más tempranas se producen en las primeras semanas de octubre (excepcionalmente en septiembre) y se pueden ver las últimas aves hasta principios de abril. Excepcionalmente hay ejemplares que no migran y que pueden permanecer aquí durante el verano, pero suele tratarse de aves débiles, enfermas o con alguna lesión.


Tradicionalmente se asocia esta especie a las dehesas de encinas, ya que la bellota es uno de sus principales alimentos durante el invierno. De hecho, casi todos los núcleos de invernada existentes en Extremadura integran en mayor o menor proporción zonas de dehesas, pero también pueden establecerse en áreas con cultivos de cereal (cebada, trigo, avena) o pastizales con árboles muy dispersos. Los cultivos de arroz y de maíz son intensamente utilizados por las grullas en invierno, puesto que en las fechas en las que llegan a Extremadura ya han sido cosechados y aprovechan la disponibilidad de alimento que ofrecen los rastrojos, donde encuentran con facilidad restos de semillas.



Las grullas mantienen rutinas muy marcadas, desplazándose a los comederos durante el día y volando al final de la jornada a los dormideros comunales, donde pueden llegar a concentrarse miles de aves. En ocasiones establecen predormideros en las inmediaciones de un dormidero principal, donde se agrupan antes de volar definitivamente a este último. Son especies eminentemente gregarias, pudiendo formar grandes bandos de varios cientos de ejemplares. No obstante, es frecuente también ver grupos familiares aislados, en los que los adultos acompañan a los jóvenes durante toda la invernada y pueden mantenerse al margen de los grandes bandos de alimentación.

Durante los vuelos migratorios los grupos se desplazan a gran altura adoptando una peculiar disposición en forma de “V”, a la vez que emiten su distintivo y sonoro canto. Al final de la invernada es relativamente frecuente observar bandos de grullas que comienzan su retorno hacia el norte. Entonces pueden verse grandes grupos de aves volando en círculos en busca de corrientes térmicas, hasta que alcanzan la altura suficiente para llegar planeando hasta su siguiente destino.


sábado, 29 de noviembre de 2014

Arctic conditions may become critical for polar bears by end of 21st century



Shifts in the timing and duration of ice cover, especially the possible lengthening of ice-free periods, may impact polar bears under projected warming before the end of the 21st century, according to a study published November 26, 2014 in the open-access journal PLOS ONE by Stephen Hamilton from University of Alberta and colleagues.



Sea ice across the Arctic is declining and altering physical characteristics of marine ecosystems, and polar bears are vulnerable to these changes in sea ice conditions. The authors of this study used sea ice projections for the Canadian Arctic Archipelago from 2006-2100 and metrics developed from polar bear energetics modeling to gain insight into the conservation challenges for polar bears facing habitat loss.


Shifts away from multiyear ice to annual ice cover throughout the region, as well as lengthening ice-free periods, may become critical for polar bears before the end of the 21st century with projected warming. Each polar bear population in the Archipelago may undergo 2-5 months of ice-free conditions, where no such conditions exist presently. Under business-as-usual climate projections, polar bears may face starvation and reproductive failure across the entire Archipelago by the year 2100. "We predict that nearly one-tenth of the world's polar bear habitat, as much as one-quarter of their global population, may undergo significant habitat loss under business-as-usual climate projections," said Stephen Hamilton.

Journal Reference:
  1. Stephen G. Hamilton, Laura Castro de la Guardia, Andrew E. Derocher, Vicki Sahanatien, Bruno Tremblay, David Huard. Projected Polar Bear Sea Ice Habitat in the Canadian Arctic Archipelago. PLoS ONE, 2014; 9 (11): e113746 DOI: 10.1371/journal.pone.0113746

Las orcas ibéricas, cada vez más acorraladas



Gracias a los más de 11.200 avistamientos de cetáceos realizados en diez años, investigadores españoles y portugueses han podido identificar al detalle la presencia de las orcas en el golfo de Cádiz, el estrecho de Gibraltar y el mar de Alborán. Según los modelos generados, estos cetáceos están ligados a la distribución de su principal presa –el atún rojo– por lo que su presencia en aguas españolas, portuguesas y marroquís queda más limitada de lo que se pensaba.


En 2011, el Ministerio de Medio Ambiente consideró a la pequeña población de orcas (Orcinus orca) que habita aguas del sur de España como ‘vulnerable’, y la incluyó en el Catálogo Español de Especies en Peligro. Su inserción estaba justificada: las orcas que viven en esa zona pertenecen a un reducido grupo de individuos que cada año nadan entre el estrecho de Gibraltar y el golfo de Cádiz en busca de atunes.

 
A pesar de los esfuerzos para delimitar la distribución espacial de este limitado grupo de cetáceos, hasta ahora poco se sabía sobre los movimientos que realizan en primavera y verano en el mar de Alborán, el estrecho de Gibraltar y el golfo de Cádiz. El nuevo estudio, publicado en Journal of the Marine Biological Association of the United Kingdom, permite identificar con mayor precisión dónde se localizan cada año.




Los científicos crearon un modelo usando datos de primavera, cuando el atún rojo –la principal presa de las orcas– entra en el mar Mediterráneo, y otro modelo con datos de verano, cuando el atún rojo sale hacia el océano Atlántico.

“Cualquier disminución en la abundancia de atunes
 podría poner en                                                                                     
peligro esta población de orcas”

Los resultados demuestran que las orcas están altamente asociadas con la distribución de los atunes durante su migración a lo largo de la zona de estudio. “Esto limita su distribución al golfo de Cádiz en primavera y el estrecho de Gibraltar en verano”, apunta Esteban.


Además, “cualquier disminución en la abundancia de atunes podría poner en peligro esta población de orcas”, añade la investigadora, que considera importante delimitar una zona marina exclusiva, donde las actividades humanas, como el avistamiento de cetáceos, los ejercicios militares o la pesca deportiva no interrumpan sus técnicas de depredación.

Un hábitat muy limitado

Según las predicciones del modelo generado con 278 avistamientos de orcas y 7.206 de otros cetáceos, en verano se ha podido predecir una alta presencia de orcas en la parte más occidental del centro del estrecho de Gibraltar.


                                                                   En primavera, las orcas permanecen en dos zonas específicas.

En primavera, los 44 avistamientos de orcas procedentes de barcos de investigación, compañías de avistamiento de cetáceos y observaciones oportunistas y 3.746 de otros cetáceos, las orcas permanecen en dos zonas específicas: en la zona más oriental del golfo de Cádiz, en aguas poco profundas de España y Marruecos, y en el sur de Portugal, sobre todo cerca de Faro.


En el mar de Alborán solo se han registrado cuatro avistamientos de orcas en diez años. Por esta razón, los científicos no han podido identificar ningún área importante de hábitat con los modelos empleados en las otras zonas.

Durante el otoño y el invierno apenas se han observado orcas en las zonas de presencia habituales. “Posiblemente este grupo de mamíferos marinos viaje por aguas cercanas siguiendo la migración del atún”, concluyen los investigadores.

Referencia bibliográfica:

Esteban, Ruth; Verborgh, Philippe; Gauffier, Pauline; Gimenez, Joan; Afan, Isabel; Cañadas, Ana; García, Pedro; Murcia, José Luis; Magalhaes, Sara; Andreu, Ezequiel: De Stephanis, Renaud. “Identifying key habitat and seasonal patterns of a critically endangered population of killer whales” Journal of the Marine Biological Association of the United Kingdom 94 (6): 1317-1325 septiembre de 2014 DOI: 10.1017/S002531541300091X

Este trabajo ha sido financiado por la Fundación Loro Parque, CEPSA, el Ministerio de Medio Ambiente, Fundación Biodiversidad, Life Indemares (LIFE 07 NAT.E.00732), LIFE 'Conservación de Cetáceos y tortugas de Murcia y Andalucía' (LIFE 02 NAT/E/8610) y el 'Plan Nacional I+D+I de Ministerio de Economía y Competividad.