La vida y su conservación

Las especies son esenciales en el funcionamiento de la vida en nuestra casa que es nuestro planeta; por eso, es importante conservarlas.
Con este objetivo, tenemos que saber cómo son, cómo se organizan en comunidades y cómo interactúan en los sistemas ecológicos.
En el último siglo XX, hemos visto degradaciones ambientales enormes: muchas especies en extinción o en drástica reducción de sus poblaciones, la destrucción o alteración rápida de sus ecosistemas y cambios nunca vistos en el clima del planeta. Esta gran crisis ambiental ha coincido con la disminución de las ciencias naturales en los centros académicos de referencia.

martes, 24 de febrero de 2015

La costosa reintroducción del quebrantahuesos en Andalucía.



El quebrantahuesos (Gypaetus barbatus) es un ave rapaz carroñera de gran tamaño que anida en los cortados rocosos de las grandes cadenas montañosas, particularmente macizos calizos o dolomíticos.



Su nombre científico dice mucho de sus características físicas: Gyp- buitre, -aetus águila y barbatus, con barba. Es decir, es un buitre por su alimentación carroñera y un águila en lo que se refiere a su silueta y técnica de vuelo. Con casi 3 metros de envergadura y hasta 8 kilos de peso, su perfil en vuelo se caracteriza por sus alas estrechas y su larga cola terminada en forma de rombo. Respecto al plumaje, muy oscuro en la etapa juvenil, se aclara con las sucesivas mudas, hasta alcanzar el diseño con dorso y alas color pizarra y cabeza y partes inferiores blanco-rojizas en su etapa adulta. Su principal rasgo diferenciador es un peculiar antifaz negro que termina en la parte inferior del pico en unas barbas y sobre el que destaca el rojo intenso del anillo esclerótico que rodea sus ojos.

El naturalista David Gómez llamó al quebrantahuesos (Gypaetus barbatus) “pájaro de barro” por la afición de este extraordinario buitre a maquillarse el cuerpo con finos limos de color naranja. En realidad es un gigante con los pies de barro, pues a pesar de los esfuerzos conservacionistas desarrollados en los últimos años para tratar de salvarlo de la extinción, su población sigue estando seriamente amenazada.

El quebrantahuesos es la única ave osteófaga del planeta, es decir, la única que se alimenta casi exclusivamente de huesos, principalmente de ungulados, tanto silvestres como domésticos, aunque también aprovecha cadáveres enteros de pequeños animales. Puede llegar a tragar trozos de hasta 20 cm que digiere gracias a su potente estómago. Cuando no puede tragarlos, los coge con sus garras y los lanza desde gran altura en zonas pedregosas llamadas “rompederos”. Verle acarrear esqueletos de animales un lugar a otro alimentó durante siglos una leyenda negra según la cual el quebrantahuesos atacaba a quienes se atrevían a adentrarse en las montañas.



Aunque el quebrantahuesos es un animal territorial al que le cuesta colonizar nuevos territorios, durante sus primeros años de juventud recorre miles de kilómetros hasta que, al alcanzar la madurez sexual a los 7-8 años de edad, vuelve a la zona donde nació para criar y asentarse definitivamente. A este comportamiento se le conoce como instinto filopátrico.

Las parejas de quebrantahuesos, que son estables durante toda su vida, entran en celo con la llegada del otoño. Cada puesta anual tiene como máximo dos huevos, de los que sólo sobrevive un pollo. La razón es que, dado que los adultos inician la incubación con la puesta del primer huevo, y la hembra tarda entre 3 y 5 días en poner el segundo, la diferencia de tamaño entre ambos hermanos es notoria, lo que se traduce irremisiblemente en la muerte del menor.

Hoy el quebrantahuesos es un ave en peligro de extinción en toda Europa. Mantiene sus mejores poblaciones en la cordillera Pirenaica y parejas aisladas en Córcega y Creta. En los Alpes, de donde desapareció a principios del siglo XX, ha sido recuperado gracias a un programa de reintroducción. En España debió de ser un ave muy común hasta mediados del siglo pasado. En Andalucía el último quebrantahuesos dejó de avistarse a finales de 1986 en la Sierra de Cazorla (Jaén).

PROYECTO INTERNACIONAL EUROPEO DE REINTRODUCCIÓN DEL QUEBRANTAHUESOS

“Un loco puede aprender únicamente de su experiencia.
El sabio aprende de la experiencia de los demás
”
Demócrito, filósofo griego del siglo V a. C.


Todo comienza en 1976 en Austria cuando los investigadores austriacos Winfried Walter y Hans Frey recibieron del Zoo de Innsbruck una pareja de quebrantahuesos (Gypaetus barbatus).

Con el apoyo de la Frankfurt Zoological Society, la WWF y la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, nació entonces el primer centro de cría en cautividad de la especie, la Viena Breeding Unit, hoy Richard Faust Zentrum.

Su innovador sistema de cría dio origen a la creación del EEP, el programa que hoy coordina una red de cinco centros (los especializados de Valcallent, Cazorla y Viena y los dos de apoyo en Goldau y Bargy) y unos cuarenta zoológicos.

El EEP dispone medios y esfuerzos para una acción común: proporcionar ejemplares de quebrantahuesos a los diferentes programas de reintroducción de la especie y lograr una reserva genética.

Este intercambio de aves es posible gracias a la cooperación institucional y sigue una metodología que registra el número de nacimientos anual.

Las liberaciones tienen criterios genéticos aunque el programa también considera el sexo de los individuos (por mantener un sexratio equilibrado en las zonas de suelta) y la edad de cada pollo nacido. En la toma de decisiones participan las administraciones de las zonas donde se llevan a cabo las sueltas.

El quebrantahuesos en Andalucía. Programa de reintroducción del quebrantahuesos en Andalucía

El quebrantahuesos fue un ave muy común en Andalucía, principalmente en las Sierras Penibéticas, hasta finales del siglo XIX. A lo largo del siglo XX, el uso de cebos envenenados, el furtivismo y el expolio de nidos mermaron drásticamente su población en apenas 50 años, hallando su último refugio en las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas (Jaén).



En 1956, las estimaciones del Profesor José Antonio Valverde ya confirmaron que en todo el territorio andaluz apenas quedaban cinco parejas. La última reproducción documentada tuvo lugar en 1983 y tres años después, á finales de 1986, se avistó por última vez al quebrantahuesos.


Desde ese momento y hasta el inicio de las liberaciones en Andalucía, los quebrantahuesos ibéricos quedaron relegados al Pirineo, donde han permanecido encastillados hasta hoy.

Cazorla, cría de quebrantahuesos desde Andalucía para Europa

El Centro de Cría de Quebrantahuesos - CCQ de Cazorla fue creado en 1996 por la Consejería de Medio Ambiente en el marco del Programa de Reintroducción del Quebrantahuesos en Andalucía para reproducir esta especie en cautividad.




El quebrantahuesos es un ave en peligro de extinción en toda Europa. Dada la situación por la que atraviesa la especie en el Viejo Continente, la labor de centros de cría en cautividad como el de Cazorla resulta fundamental para su conservación.

La mayoría de los centros trabajan coordinados por el EEP, Programa Europeo de Cría de Especies Amenazadas, encargado de optimizar métodos y resultados en la red. 



El Centro de Cría de Quebrantahuesos de Cazorla situado en Nava de San Pedro (Jaén) forma parte del EEP desde 1999. Las instalaciones de Cazorla están situadas a 1300 metros de altitud y ocupan dos hectáreas de superficie en pleno Parque Natural Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas.


Hoy es centro de referencia en España y uno de los más importantes a nivel internacional. 

El CCQ está gestionado por la Fundación Gypaetus, titular legal de las aves cedidas por la Vulture Conservation Foundation (VCF) y alberga ejemplares irrecuperables para la vida en libertad.

En estos años de funcionamiento ha optimizado un programa de cría específica de esta especie que mantiene una atención constante de las parejas reproductoras y unas condiciones higiénico-sanitarias extremas.



La cría en cautividad de quebrantahuesos de Cazorla utiliza una metodología basada en técnicas de cría natural.


La metodología de trabajo que se emplea en este centro se basa en técnicas de cría natural, es decir, en las que la fecundación, la incubación y el desarrollo de los pollos corra a cargo de los padres y donde la intervención humana sea la mínima posible. El sistema de video-vigilancia posibilita una dedicación diaria de 24 horas y este celo profesional permite actuar con inmediatez e incluso anticiparse a comportamientos ofensivos o extraordinarios entre las parejas reproductoras.

Como infraestructura adscrita al EEP, parte de los pollos criados en cautividad este año son destinados a los proyectos de reintroducción que se lleven a cabo en Andalucía o en otros lugares de Europa.

Cuando comienza el periodo reproductor y las parejas flirtean. En otoño comienzan las cópulas de las siete parejas del centro. En diciembre el centro de cría andaluz obtiene las primeras puestas.

Antes de primavera los huevos habrán eclosionado y se conocerán los resultados de una temporada reproductora.

Como de ha dicho anteriormente, el objetivo de formar un stock genético, está contribuyendo a la supervivencia de las poblaciones europeas de quebrantahuesos y asegura el éxito del programa andaluz. 

 

Está integrado en un programa de magnitud internacional para la conservación y recuperación de la especie y el centro andaluz se ha convertido en bastión del entramado europeo coordinado por la VFC  ( Vulture Conservation Fundation).

El programa se desarrolla en regiones de los cinco países europeos con proyectos de reintroducción en curso: Austria, Francia, Italia, Suiza y España.

Al cabo de treinta años de reintroducción alpina, la población de quebrantahuesos reintroducida ya se reproduce en libertad.

Los cinco países europeos con proyectos de reintroducción en curso: Austria, Francia, Italia, Suiza y España

Andalucía tiene ese mismo objetivo: establecer una población de quebrantahuesos cuyo tamaño se aproxime al nivel de saturación del medio y, sobre todo, supere el mínimo genéticamente viable.

 
Paralelamente al programa de reintroducción del quebrantahuesos - reproducción y sueltas de ejemplares, no menos importante es salvaguardar el entorno natural de la especie previniendo y evitando una serie de amenazas que básicamente son tres:

La “Red de Gestión de Amenazas para la Reintroducción del Quebrantahuesos” nace en el marco del proyecto europeo LIFE 04NAT/ES/000056 “Acciones para la reintroducción del Quebrantahuesos en Andalucía”, con el objetivo de minimizar el impacto de las amenazas que pueden ponen en riesgo el éxito la reintroducción de esta emblemática carroñera en el sur de la Península Ibérica:
  • El uso ilegal de cebos envenenados
  • Las intoxicaciones por plomo
  • La regresión de la ganadería extensiva
En Andalucía, donde llevan gastadas ingentes cantidades de dinero en tratar de recuperar unas poblaciones exterminadas por el veneno hace medio siglo, ese mismo veneno sigue amenazando a su ambicioso proyecto de reintroducción. Pontones y Cata, dos de los 19 ejemplares liberados desde 2006, han aparecido envenenados. Lo mismo ocurrió con Cazorla en 2008. Ante tan oscuro panorama, el programa andaluz de sueltas se llegó a suspender sine die, al igual que el programa de voluntariado. Dicen sus responsables que erradicar el problema del veneno es ahora la prioridad. Lo mismo pasa en Picos de Europa con un programa semejante. 


Las normas internacionales son claras "No se puede tratar de recuperar una especie extinguida si las razones que provocaron su desaparición no se han subsanado".

La finalidad última de la red es incardinar la lucha contra el veneno y la voluntad de apostar por formas sostenibles de aprovechamiento de los recursos naturales en el día a día de los colectivos cinegético y ganadero en las áreas de reintroducción del quebrantahuesos en Andalucía.

Resultados y Seguimiento de los ejemplares liberados

Hasta 2015 se han formado 5 parejas de quebrantahuesos en este CCQ de Guadalentín ubicado en Cazorla (Jaén), según ha comunicado la Consejería.


Noticias buenas: "2015 la primera puesta de una pareja liberada y 3 parejas formadas"


El Programa de Reintroducción del Quebrantahuesos que desarrolla la Consejería pretende conseguir una población autónoma y estable de la especie en la región mediante la liberación de jóvenes ejemplares por el sistema de la cría campestre o hacking. Con el empleo de esta técnica, originalmente utilizada en cetrería, se persigue lograr que el ejemplar asimile el área de la suelta como su lugar de nacimiento y, por tanto, regrese a ella para asentarse y reproducirse.


El primero, Viola, nació en 2012 y se liberó ese mismo año en el Parque Natural Cazorla, Segura y Las Villas.
En este momento, hay 9 huevos puestos por las parejas de quebrantahuesos del Centro de Cría del Quebrantahuesos de Cazorla, pero este número puede verse aumentado ya que una pareja realizará previsiblemente una puesta.

Desde 2009, año de nacimiento del primer pollo, hasta 2014 han nacido un total de 53 ejemplares, de los que han sobrevivido 44.

De los 31 ejemplares liberados portadores de emisores GPS desde 2006,  9 han muerto, en 7 han dejado de funcionar los GPS y 15 continúan libres con sus emisores funcionando.

Se ha constatado en 2015, la primera puesta que se produce en Andalucía con ejemplares de quebrantahuesos liberados, concretamente de la pareja formada por Tono, un macho de 2006, y Blimunda una hembra de 2010 en el parque natural de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas. 

La formación de esta pareja, la primera que se constituyó con aves liberadas en la región, se produjo a finales de 2013. 

Desde entonces, el equipo técnico del Plan de Recuperación y Conservación de Aves Necrófagas de Andalucía ha realizado un seguimiento intensivo del territorio que ocupaban estas rapaces, confirmando que el comportamiento que exhibían con cópulas incluidas, se correspondía con el de un emparejamiento ya consolidado.

Cabe destacar, que el pasado mes de enero también se pudo comprobar la existencia de una segunda pareja de esta especie, integrada por Hortelano y Marchena, un macho y una hembra liberados en 2010 y 2012 en otra zona del parque natural de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas .


También se ha podido confirmar la existencia de una tercera pareja territorial, la primera que se forma en el parque natural de la Sierra de Castril (Granada), integrada por Viola, una hembra liberada en 2012, y un macho adulto aún sin identificar, pero que probablemente sea también un ejemplar reintroducido cuyo transmisor GPS ha dejado de funcionar, aunque el equipo de seguimiento cree que podría tratarse de Faust o Libertad, otros dos ejemplares machos que se soltaron al medio natural en 2006. En caso de confirmarse este hecho con la lectura de las anillas, cabe la posibilidad de la existencia de un grupo nutrido de ejemplares vivos que dejaron de emitir hace tiempo, un aspecto que siempre ha estado presente en el Plan de Reintroducción de la especie en Andalucía.

Todos los jóvenes quebrantahuesos liberados en Andalucía están marcados con tres sistemas que permiten su seguimiento e individualización en vuelo:







Emisores GPS. Un emisor con batería solar guarda la posición del ejemplar seis veces al día, transmitiendo las coordenadas vía satélite. De esta forma se puede conocer con precisión los lugares frecuentados por las aves: dormideros, puntos de alimentación, áreas de campeo, etc. También ayudan a que, en caso de fallecimiento, el cuerpo del ejemplar pueda ser recuperado para analizar las posibles causas de la muerte.


Anillas metálicas de colores. Cada ejemplar lleva dos anillas metálicas de colores. Una en la pata derecha, cuyo color representa el año en que ha sido liberado (azul, 2006; plateada, 2007; dorada, 2008, negra, 2009 y cobre, 2010) y otra en la pata izquierda, identificando a cada individuo.



Marcas alares. Cada ejemplar es marcado mediante la decoloración de determinadas plumas de las alas y la cola, con una combinación única. Estas decoloraciones se mantienen hasta que el individuo realiza la primera muda del plumaje, lo que suele suceder entre el 2º y 3º año tras la liberación.





Frente a la precisión y fiabilidad del seguimiento con GPS, los datos procedentes del avistamiento de los quebrantahuesos reintroducidos también son fundamentales para el seguimiento de las aves, ya que aportan una valiosa información sobre el comportamiento, interacciones con otros quebrantahuesos u otras especies o el aspecto de los ejemplares, imposible de obtener por otras vías.

Además, algunos de los quebrantahuesos liberados han perdido el emisor o éste ha dejado de funcionar, por lo que la única información disponible es la que se consigue gracias a las observaciones directas, bien sea del equipo de seguimiento, agentes de Medio Ambiente, colaboradores del proyecto o particulares que tienen la fortuna de avistarlos.

Con el objetivo de aumentar la información disponible sobre los movimientos de las aves y, de esta forma, poder adelantarnos y controlar posibles amenazas.


* José A. Valverde (1926- 2003) fue un investigador y naturalista dedicado a la conservación de los espacios naturales. Se doctoró en Ciencias Biológicas por la Universidad Complutense de Madrid, erigiéndose como Doctor Honoris Causa por las Universidades de Salamanca y Sevilla. Además, desarrolló una gran labor como Profesor de Investigación del CSIC especialista en vertebrados y en zoogeografía, evolución, sistemática, antropología y ecología de comunidades. También fue el primer director de la Estación Biológica de Doñana.





lunes, 23 de febrero de 2015

Eco-composites, a solution for residual agricultural plastics





Summary:

Researchers have carried out a study research that enables to recover agricultural plastic waste and turns them into new materials with higher added value, low price and improved recyclability. This would reduce the environmental impact generated by agricultural waste.

The research group of Polymers, Characterization and Applications from the Universidad Politécnica de Madrid in collaboration with the Polymer Engineering Laboratory from de department of Chemical Engineering and Environmental Technology at the Universidad de Oviedo, have carried out a study research that enables to recover agricultural plastic waste and turns them into new materials with higher added value, low price and improved recyclability. This would reduce the environmental impact generated by agricultural waste.

The plastic usage in agriculture for greenhouse, tunnel and fillings has rapidly increased since the fifties due to worldwide population increase and the growth of food production need. Within Europe, Spain is the country with the largest area allocated to greenhouses (over 60,800 ha) although internationally this figure is largely overcome by other countries such as China that has over 1,000,000 ha.




However, recycling end-of-life plastics is still low. Only the 23% of plastics are mechanically recycled even though the mechanic recycling of plastic waste can lead to better materials. This can be an optimized solution for plastic waste.

This research is based on two essential actions that can promote the mechanical recycling of agricultural plastics. Firstly, the usage of residual cellulose fibers from the papermaking process as reinforcement for agricultural waste plastics. The mixture of agricultural plastic waste and cellulosic waste allow us to obtain eco-composites materials. And secondly, the usage of a selected amount of plastic from urban waste and selected additives in order to enhance the mechanical properties of the obtained recycled materials. The residual cellulose fibers are of great environmental, financial and social interest since these materials are biodegradable, low cost, light weight and from renewable source.



Throughout the first part of the project, researchers characterized the plastics used in agriculture and obtained the eco-compounds with residual cellulose. The plastics used in agriculture include diverse polymers and complex additive formulations to fulfill their function and enhance their durability. But, due to the outdoor usage in extreme weather, these plastics experience a degradation which leads to loss of their properties. It was observed that this plastic waste still contain remnants of valuable light stabilizer additives that can be interesting for outdoor usage.




Researchers studied the effects of the cellulose percentage and the effects of the added additives over the eco-compounds properties which were obtain in order to determine the most suitable formulations. The reinforcing effect of the cellulose fibers was proved over plastic waste which resulted in substantial increases of the eco-compounds mechanical strength. This study has shown the feasibility of obtaining these eco-composite materials at pilot plant scale.

Thus, to develop new recycled eco-composite materials from plastic waste and cellulosic has enabled to obtain materials with good mechanical properties suitable for extrusion processes or injection molding. These recycled materials have enough properties to be used in diverse applications, including the outdoor usage.

The approval of the good properties of these materials is essential to boost the agricultural waste recycling because the factor that limits recycling is the approval by the recycled products market. The research findings can help to reduce abandoned waste and increase the percentage of mechanical recycling obtaining important savings on raw materials, energy and emissions.

This research was supported and funded by the Ministry of Agriculture, Food and Environment (General Secretariat for Pollution Prevention and Climate Change) and the Asturian Plan for Science, Technology and Innovation. Likewise, the BEFASA Pásticos and CIBA companies have supported this project.


Story Source:
The above story is based on materials provided by Universidad Politécnica de Madrid. Note: Materials may be edited for content and length.

Journal Reference:
  1. Carlos González-Sánchez, Alvar Martínez-Aguirre, Beatriz Pérez-García, Joaquín Martínez-Urreaga, María U. de la Orden, Carmen Fonseca-Valero. Use of residual agricultural plastics and cellulose fibers for obtaining sustainable eco-composites prevents waste generation. Journal of Cleaner Production, 2014; 83: 228 DOI: 10.1016/j.jclepro.2014.07.061

domingo, 22 de febrero de 2015

¿Interesa tener castores europeos, especie autóctona y altamente beneficiosa para los ecosistemas, en el Ebro?



Los castores europeos (Castor fiber) son los roedores más grandes de eurasia y están muy ligados a las riberas de ríos y otras zonas de agua donde construyen sus características presas o diques. En el interior de estas formaciones suelen construir su madriguera aunque a veces también la sitúan en uno de los márgenes del curso acuático. Gracias a sus poderosos incisivos son capaces de derribar árboles con los que construyen estos diques y que a su vez les proporcionan alimento.




El castor europeo (Castor fiber) habita en las regiones frías de Eurasia, principalmente en Rusia. Es un poco más pequeño que su pariente americano. Desde la antigüedad fueron cazados, comprometiendo su supervivencia. En algunos países donde antes vivían, como España y el Reino Unido, fueron erradicados debido a esta cacería desmedida, y aunque en la era moderna la especie se encuentra ligeramente amenazada, cada vez son más los esfuerzos realizados para restablecer sus poblaciones en todo el continente, por lo que la población de esta especie va en aumento.

 
Se calcula que su número ronda los 600.000 individuos. Para colaborar en este proyecto de repoblación, algunos organismos, como la Unión Europea (UE), y acuerdos internacionales, como el Convenio sobre el Comercio Internacional de Especies de Fauna y Flora Salvaje Amenazadas (CITES), administrado por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), se encargan de proteger a este roedor.

Los castores son capaces de aparearse en casi cualquier etapa de su vida, y son monógamos —aunque si su pareja muere, pueden conseguir otra—. Su monogamia se debe principalmente a que, para el correcto cuidado de las crías, es necesario que ambos padres colaboren, ya que uno solo no sería capaz de cuidarlas. Por lo tanto, deben permanecer unidos todo el tiempo para que la reproducción tenga éxito.

 
Como se ha dicho, estos animales son conocidos por su habilidad natural para construir diques en ríos y arroyos, y sus hogares —llamados castoreras— en los estanques que se crean a causa del bloqueo del dique en la corriente de agua. Para la edificación de estas estructuras, utilizan principalmente los troncos de los árboles que derriban con sus poderosos incisivos. A pesar de la gran cantidad de árboles que talan, los castores no suelen perjudicar el ecosistema en el que viven; por el contrario, lo mantienen saludable, pues sus diques proveen una gran cantidad de beneficios. Entre otras cosas, estas barreras propician la creación de humedales, ayudan a controlar inundaciones y eliminan contaminantes de la corriente. 

 


Desde hace cientos de años, los castores forman parte de la cultura popular y en algunos casos han tenido una gran influencia en el desarrollo de las sociedades humanas, pues la búsqueda de sus pieles fue uno de los factores que impulsaron la exploración y el posterior desarrollo económico de Norteamérica. Esto fue debido al valor comercial de sus pieles y de otros productos obtenidos de ellos, como el castóreo  muy cotizada en artículos de perfumería, además del deterioro de los hábitats acuáticos, muy posiblemente el castor hubiera mantenido poblaciones viables hasta la actualidad.

El castor en España

El Valle del Ebro o Cuenca ibérica, región donde fueron liberados los castores.

Estos animales han vivido en la península ibérica hasta hace no mucho tiempo. Hay restos de castores en yacimientos arqueológicos (incluso en Atapuerca) y los últimos registros de la especie como residente datan del siglo XVII lo que demuestra que no es una especie ajena a nuestros ríos y si no fuera por la importante persecución que sufrieron por su piel y por una secreción glandular llamada castóreo.

 

El historiador romano Apiano nos habla de su abundancia en el río Betis (Guadalquivir); existió en todos los ríos “importantes” del norte de Iberia, e incluso existen restos óseos en Atapuerca y yacimientos arqueológicos del siglo VI. El naturalista suizo Konrad von Gesner cita la especie en España incluso en el año 1583, dato difícil de refutar, ante lo inconfundible de la especie. Por lo tanto, el castor europeo es una especie propia de nuestra fauna, la caza y presión humana llevó a esta especie a la extinción local en la península Ibérica en el Siglo XVIII y a casi su extinción total en Europa. Varios expertos coinciden en que la extinción en España debió producirse en la década de 1850 en la cuenca del Duero. 

A partir de 2005 se comenzaron a hallar una serie de indicios que sugerían la presencia de una población de castores en el norte de España, más específicamente en Navarra y en La Rioja; tales pruebas incluían árboles talados, huellas, restos de forrajeo, excrementos y marcas de castóreo, entre otras. El castor ya había habitado anteriormente en España, pero desapareció de la zona desde por lo menos el siglo XVII debido al surgimiento de las armas de fuego, con las que se le cazaba para obtener su carne y su grasa. Un tiempo después de que se comenzaran a hallar aquellos indicios, se descubriría que un grupo ecologista había liberado en la primavera de 2003 a 18 castores europeos provenientes de Baviera en los ríos Ebro, Aragón y Cidacos. Se ha alegado que los castores aparecidos en el Ebro eran procedentes de Rusia y que éstos podrían haber sido híbridos de castor europeo y americano. Sin embargo, las dos especies son incompatibles para la reproducción y nunca se han descrito híbridos.


La reintroducción de los roedores desató un intenso debate acerca de las ventajas y desventajas del regreso de estos animales a la península Ibérica. Por un lado, se argumentaba que la reintroducción no se había realizado naturalmente, y según el Ministerio de Medio Ambiente de España, ésta se había llevado a cabo de forma clandestina e ilegal. También se alegaba que la llegada de los castores podría perjudicar a algunas especies protegidas en la zona, como el visón europeo y la nutria. 

En contraparte, los defensores de los castores, entre los que se encontraba un grupo ecologista belga llamado Pays des castors (País de los castores), aseguraban que estos animales traerían beneficios para la zona y la biodiversidad de la misma, incluyendo al visón europeo. En realidad ambas especies habitan juntas en algunas partes del norte de Europa, no obstante, su forma de interactuar posiblemente sería diferente en la Península Ibérica, pues los ecosistemas de tipo mediterráneo presentes en España son muy diferentes a los de tipo taiga que hay en el norte del continente y que son mucho más boscosos. El argumento de que la presencia de los castores podría ser benéfica para la biodiversidad se vio debilitado más adelante, pues estos roedores habían dañado principalmente los bosques de sauces y chopos, los cuales eran precisamente el hábitat del visón europeo. 

Estos bosques se encuentran hoy alteradísimos por el hombre por lo que la interacción del castor sería inapreciable, en comparación con los millones de euros que se destinan en toda la cuenca del Ebro a canalizaciones, encauzamientos y repoblaciones de chopos híbridos o clones. 

Como las administraciones navarras y riojanas consideraron que la especie llegó de forma clandestina al país, los gobiernos de estas entidades presentaron el caso en junio de 2007 ante el Comité de Flora y Fauna de España, mismo que consultó a la Comisión Europea, ya que el castor es una especie protegida por la Unión Europea. Finalmente, la Comisión consideró que la especie se encontraba fuera de su distribución natural, por lo que no se opuso a su erradicación en las zonas mencionadas.

Desde 1950 el castor ha sido reintroducido y traslocado en toda Franciadesde la cuenca del Bajo Ródano, en diversos cauces de la cuenca atlántica. Igualmente se han realizado esfuerzos de traslocación en Bélgica, Suecia, Finlandia y Alemania. Muy recientemente se ha restablecido en Escocia, donde es un recurso turístico de primer orden. Únicamente está ausente de Portugal e Italia y en todos los países europeos se están realizando esfuerzos por su conservación y restablecimiento, excepto en España, donde se intenta erradicar.

Tal como indica la obra Wildlife comeback in Europe: The recovery of selected mammal and bird species, actualmente los expertos coinciden en que esta especie supone una gran oportunidad para promover los efectos ecológicos positivos del castor como ingeniería ecológica, incluyendo el aumento de la biodiversidad como resultado de cambios inducidos por el castor en hábitat, y este ha sido el foco de más reciente investigación. A través de la creación de estanques, el castor aumenta la cantidad de nutrientes disponibles, que conduce a las algas y el crecimiento de las plantas. Como resultado, se incrementa la riqueza de especies de invertebrados y la biomasa son más altos en las corrientes fluviales con castor por sus influencias directas y los claros que crea la especie.

En Baviera, se registraron 38 especies de libélula en los sitios de castor, con 11 beneficiarios directos de la presencia de la especie del castor. 

Sin embargo, los vertebrados especies también se benefician: se incrementa al doble las especies de peces en hábitat del castor de influencia, con densidades de hasta 80 veces mayores que en los sitios sin castor. 
Un mayor número de especies de anfibios aparecieron en los sitios de castor en la región de Eifel y Baviera, donde la mitad de los 12 especies se benefició directamente de actividad de los castores. 

En un estudio de Rusia sobre anfibios, la productividad fue mayor en comparación con sitios con castor a sitios sin castor. Además de este aumento en la diversidad de peces y el efecto beneficioso de la presa sobre los anfibios, los hábitats del castor aporta una mayor variedad de aves, con más de 50 especies raras registradas en Baviera, o un incremento, por ejemplo, de la cigüeña negra (Ciconia nigra) en Europa Central.

Hay también evidencias de que otros mamíferos como la nutria, que puede utilizar los troncos cortados por el castor como áreas de reposo, además de aprovechar este aumento de la disponibilidad de alimentos.
Más recientemente, estudios han demostrado un efecto positivo del claros creados por el castor para los murciélagos insectívoros, proporcionando nuevos sitios de caza y alimentación para especies como Pipistrellus spp. 

En términos más generales, el castor puede apoyar la necesaria restauración de los cursos de agua llevadas a cabo en respuesta al cambio climático y mitigar sus efectos, como el aumento de las inundaciones con un coste extremadamente bajo.

Después de una larga ausencia de una gran parte de su área de distribución, el castor euroasiático, ahora poco a poco, reclama su papel como ingeniero ecológico y especie clave en las aguas dulces de Europa y sus ecosistemas. Sin duda, la especie se incrementarán más en número y distribución en las próxima décadas en toda Europa Occidental, sobre todo en cuencas donde no exista un confinamiento de tramos fluviales debido a fuertes barreras artificiales que impidan dispersarse a la especia. Este taxón debe gestionarse a escala de cuenca.

Los beneficios asociados a la restauración fluvial y el potencial para el turismo, son obviamente mayores que el costo de los daños relacionados con el castor. Existe un estudio de la Universidad de Oxford donde se destaca el beneficio económico de restablecer la especie. Debe, permitirse la coexistencia pacífica y el mutuo beneficio del castor y el hombre en la Península Ibérica. Véase DEINET, S., et al. (2013). 

¿Por qué España es el único país que quiere erradicar al castor europeo, especie autoctona y extinguida antes de ser reintroducida en la cuenca del Ebro - Aragón, Navarra y La Rioja - quieren exterminar a una especie que hasta hace muy poco vivía en nuestros ríos y que aporta diversidad a nuestros ecosistemas?

Pues bien, desde el año 2000 se tiene constancia de la presencia nuevamente de castores en la cuenca del río Ebro gracias a una suelta ilegal (acto reprovable y condenable) de unos ejemplares que provinieron de un centro de cría en cautividad alemán. A partir de ese momento la población de estos roedores ha ido en aumento.

La respuesta de los gobiernos de Navarra y Aragón, lejos de celebrar un aumento en la biodiversidad de sus comunidades, ha sido promover campañas de erradicación con el resultado de unos 100 ejemplares eutanasiados hasta la fecha.